Siete reputadísimos pros denunciaron ayer por la mañana al World Poker Tour (WPT), empresa a la que acusan de violar los derechos de propiedad intelectual de los jugadores y de manipular la competición. Todo ello viene por el contrato que los jugadores deben firmar con la casa cada vez que disputan un evento, en el cual se ven obligados a prestar su imagen para que sea utilizada con fines promocionales: anuncios, videojuegos, la sala online del WPT, etc.
Los denunciantes no son otros que Howard Lederer, Greg Raymer, Phil Gordon, Joe Hachem, Andy Bloch , Chris Ferguson y Annie Duke. El problema no es nuevo, ni mucho menos, y se sabe que algunos jugadores como Raymer y Bloch apenas participan en eventos del WPT con tal de no tener que firmar nada. Otros, como Lederer, sí han jugado con regularidad pero nunca han ocultado su indignación: “No quiero que el WPT tome decisiones de imagen por mí, ya que eso es algo que debo hacer por mí mismo”.
Otra de las normas polémicas del WPT es el contrato de exclusividad que la entidad mantiene con los casinos donde celebran los eventos, pues existe una cláusula que le impide a estos últimos organizar otros campeonatos televisados. Howard Lederer incluso cuenta que una vez iba a ser entrevistado en uno de esos casinos pero que tuvo que cambiarse de lugar porque de lo contrario quebrantaba dicha ley de exclusividad.
Los jugadores reconocen que la denuncia ha sido el último recurso que se planteaban, pero que finalmente no han visto otra solución por culpa de la falta de atención que han recibido por parte de los demandados. Annie Duke así lo dice: “No queríamos recurrir a los tribunales, pero no hemos tenido alternativa”.
Los responsables del WPT todavía no van a pronunciarse al respecto, tal y como señala el portavoz de la compañía: “Aún tenemos que leer la queja, así que de momento no podemos comentar nada”. Aún y así es de presumir que el caso vaya para larguísimo, más aún conociendo la “velocidad” de la Justicia norteamericana, por lo que ya os iremos informando de todos aquellos acontecimientos importantes que se sucedan.
A modo de anécdota cabe decir que el presente año le está resultando muy complicado al máximo dirigente del WPT, Steve Lipscomb, quien hace unos meses también fue citado por los tribunales acusado de plagio. De aquel caso no hemos recibido más noticias, pero nos imaginamos que acabaría en una mera anécdota, la verdad.
Por último también destacamos la actividad política de Howard Lederer, quien se está erigiendo como el máximo defensor de los derechos de los jugadores de poker. Recordemos, no en vano, que ’el profesor’ hace pocas fechas se integró en la cúpula directiva de la Alianza de Jugadores con tal de defender el juego a través de la Red. |
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