De las 8.873 personas que empezaron a jugar el Main Event de las WSOP ya sólo quedan nueve aguerridos que se enfrentarán hoy mismo en lo que es la final más esperada de la historia. La tensión se palpa en el ambiente, pues aunque todos ellos tengan ya asegurados algo más de un millón de dólares todavía hay mucho en juego: cantidades bastante más astronómicas de dinero y fama, mucha fama. Recordemos, no en vano, que las multitudes sólo recuerdan al campeón, como mucho al segundo, pero el resto cae en el olvido más desagradable y perverso.
El líder por ahora es Jamie Gold, un tipo desconocido para el gran público pero que ya ha hecho sus pinitos en torneos presenciales y que asegura jugar hasta 40 horas semanales. Pensadlo bien: ¡40 horas, una salvajada! Detrás de él va el excelso Allen Cunningham, un joven de 29 años que tiene en su haber cuatro brazaletes de las WSOP y que puede presumir de ser el único pro de prestigio que se ha colado en la final del campeonato.
Los dos mecionados son de largo los más destacados, pues mientras Gold tiene 25,5 millones en fichas Cunningham se queda con cerca de 18. El resto de clasificados ya están más juntos entre sí, aunque es verdad que entre los 12 millones del tercero y los 2,6 del noveno media un abismo, más aún teniendo en cuenta que en cada ronda los jugadores pierden 420.000 en concepto de ciegas y antes.
Si queréis seguir de cerca el evento lo único que tenéis que hacer es pasaros de vez en cuando por RevistaPóquer.com, pues el periodista Paul Tenorio está haciendo una excelente cobertura desde el mismísimo Casino Rio. Nosotros os recomendamos que sigáis esta mesa final, pues sin duda se trata de un acontecimiento histórico del que se hablará durante muchos años. ¿Acaso os lo queréis perder?
Iba muy bien encaminado, pero al final el generosísimo David Einhorn se tuvo que conformar con la 18ª posición y 660.000 dólares, una lástima terrible teniendo en cuenta que todos sus beneficios los va a donar a la Michael J. Fox Foundation, un asociación que investiga todo lo relacionado con el parkinson. |
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